Wolfgang Amadeus Mozart 1756-1791
El más popular de los compositores
clásicos de todos los tiempos, Wolgang Amadeus Mozart, vino al mundo en una
vivienda de la Getreidagasse de Salzburgo el 27 de enero de 1756, siendo bautizado
con los nombres de Johannes Chrysostomus (por el santo del día del nacimiento),
Wolfgangus Theophilus -forma latinizada de Amadeus- Mozart, como si este nombre regio
fuese un adelanto de su reinado musical.
Desde los cuatro años,
recibe clases de música de su padre, Leopold Mozart, reconociendo la capacidad
de su hijo instantáneamente, por lo que siempre intentó obtener con
él pingües beneficios. Un año después de comenzar con sus
lecciones compone su Kv. 1: Minueto y trío para piano, y doce meses más
tarde debuta como pianista en la Universidad de Salzburgo. Mozart tenía sólo
5 años, y acababa de comenzar su carrera como niño prodigio.
Así, en 1762 se inician
las famosas giras de la familia Mozart. El dúo infantil formado por el pequeño
Wolfgang y su hermana Nannerl obtiene un gran éxito en Munich, Viena, París,
Londres, ...., dos años después interpreta al piano ante Luis XV, en
1765 conoce a Johann Christian Bach, en Londres, al que unirá a partir de
entonces una grata amistad... A comienzos de los 70 comienzan una nueva gira por
el sur de Europa: Mantua, Cremona, Milán... en la que entre otras cosas, tuvo
la oportunidad de apreciar las virtudes del castrato Farinelli.
Con todo, es de suponer que la
formación extramusical de Mozart no era la apropiada. Su padre se había
convertido en su único mentor y aunque en lo que respecta a la música
su instrucción fue del todo punto intachable, el ambiente familar que respiró
posiblemente no fuera el más adecuado para un joven de su edad. A pesar de
ello, el compositor en su música se mostrará en general alegre, jovial
y fresco.
Es en Milán donde el 21
de agosto de 1771 estrena su Ascanio in Alba (K.111), comenzando una etapa en la
que los viajes entre Salzburgo e Italia serán frecuentes, influyendo la música
italiana en sus composiciones de esta época -aunque se duda de la autenticidad
de algunas de las obras de dicho período-. Primero Viena y luego Munich, donde
presenta La finta giardinera, serán los destinos de los Mozart entre 1773
y 74. Poco después, iniciado el nuevo año, obtiene el cargo de concertino
en Salzburgo. Aún así, en breve inicia viaje, llegando a Mannheim en
octubre de 1777. Allí permaneció hasta marzo del año siguiente
y se enamoró de Aloysia Weber, con la que intenta viajar a Italia. Descorazonado
por el fracaso de su tentativa,se dirige a París, donde muere su madre.
En septiembre vuelve a Salzburgo
haciéndose cargo de su puesto de organista de la Corte, no siendo hasta 1781
cuando se libera de la servidumbre. A partir de entonces se gana la vida componiendo,
tocando y enseñando; en este año también se sitúa el
comienzo de su relación de amistad con Joseph Haydn.
Olvidada Aloysia, Mozart corteja
a su hermana Constanze, los Weber, que por esa época atravesaban una grave
situación económica, no opondrán resistencia a esta relación,
viendo el matrimonio de su hija como una forma airosa de aliviarla, celebrándose
la boda en 1782. La famila tendrá 6 hijos: Raymond Leopold (1783), Karl Thomas
(1784), Johann Thomas Leopold (1786), Theresia (1787), Anna (1789) y Franx Xaver
Wolfgang (1791), de los que sólo sobreviviría el segundo. El matrimonio
regresa a Viena en 1783, donde su principal sustento son las clases de piano. A finales
del año siguiente, el 11 de diciembre, Mozart ingresa en la logia masónica
Zur Wohthätigkeit, lo que explica la presencia de obras dedicadas a los cultos
masones en su catálogo.
Durante los dos años posteriores,
1784-86, vive Mozart el momento de mayor reconocimiento social, aunque este hecho
no le sirviera para mejorar su ya delicada situación económica. Es
entonces cuando viaja a Praga. Allí, en una visita de tan sólo 4 semanas,
y en medio del frío invernal, compone la famosa Sinfonía dedicada a
la ciudad (K.504).
Llegada la primavera muere su
padre, y poco después es posible que diera alguna lección a Beethoven.
En el trascurso de este año, ya en octubre, viaja de nuevo a Praga para presentar
-antes que en Viena- su Don Giovanni. A su regreso le espera su nombramiento como
Kammermusicus de la Corte de Viena.
Hacia 1789 su estilo se refina,
es más exigente y cuidadoso en las formas, y descarta un mayor número
de bocetos. Su éxito en Praga le hace plantear la posiblilidad de trasladarse
allí de forma definitiva, pero la capital de la música lo retiene afectivamente.
Poco después viaja a Berlín acompañando al príncipe Karl
Lichnowsky, -que apadrinaría y sostendría económicamente al
genio sucesor: Beethoven- estrenándose a principios del año siguiente
Cosi fan tutte. Mientras, Mozart comienza La flauta mágica y La Clemenza di
Tito, siendo precisamente para presentar esta última el motivo de que en 1791
viajara a Praga de nuevo, aceptando una invitación de Leopoldo II, que iba
a ser coronado como Rey de Bohemia.
Acababa de comenzar el Requiem
(K. 626) cuando Mozart moría en Viena, el 5 de diciembre de 1791 a la una
de la madrugada. El diagnóstico que los biógrafos han podido dar por
más verosimil es el de las fiebres reumáticas. El maestro, siguiendo
la costumbre de la época, fue enterrado en una fosa común. |